Su hogar está profundamente fracturado y asfixiante. Su padre los abandonó (involucrado con pastores evangelistas), su madre vive sedada con pastillas y su hermana Carla sufre las graves secuelas de un rostro desfigurado por un suicidio fallido. Además, su hermano Cristian huyó a Barcelona tras dejarle unos cuadernos y diarios personales.
